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6 puntos a tomar en cuenta en el desarrollo de las APP de salud

6 abril, 2016, Escrito por 1 comentario

En los últimos años hemos visto crecer exponencialmente el número de dispositivos móviles y su uso en distintos ámbitos. Hay más smartphones y tablets en el mundo que personas y no cabe duda de que la tendencia, lejos de cambiar, seguirá siendo más que creciente.

El uso de los dispositivos móviles en el sector de la salud y en la práctica clínica; el mHealth, modifica la forma de practicar y entender la medicina, tanto para el personal clínico que puede disponer de la información de sus pacientes desde cualquier lugar y en cualquier momento, como para el paciente que puede ser parte activa del cuidado de su salud, principalmente con el uso de las APP de salud que siguen saliendo cada día al mercado.

Atrás han quedado los días en que los profesionales de la salud eran los usuarios dominantes de las aplicaciones sanitarias. Con la penetración y el continuo crecimiento de los dispositivos móviles en la población y sus aplicaciones, un gran número de personas ahora los utilizan como herramientas de seguimiento de la salud.

En el sector de la salud, la explosión del uso de aplicaciones móviles aumenta por días y se supera el millón de apps disponibles en el mercado

Si el avance de internet y los sistemas de información significó la democratización de la información y convertir a pacientes en expertos, los dispositivos móviles y las APP de salud lo convierten en un participante activo, lo empodera, tanto a él como a su red colaborativa de familiares y cuidadores, para recopilar tanto información clínica como otro tipo de datos o experiencias que el paciente quiere compartir.

Usuarios de las APPS

La penetración de las tecnologías móviles ha conseguido que las tipologías de estas aplicaciones en el sector de la salud sean múltiples dependiendo del público o el fin a las que van destinadas:

Para el paciente, desde las que permiten ahorrar tiempo evitando realizar trámites administrativos en los centros de salud — citación on line, localización de centros, consulta de resultados, etc. – hasta las de educación al paciente, que proporcionan información detallada sobre alguna patología para ayudar al paciente a realizar el correcto seguimiento de su enfermedad, o las APP de monitorización clínica donde el propio paciente envía sus datos para permitir el seguimiento remoto al profesional.

Para el profesional de la salud, como por ejemplo las APP que permiten consultar el estado de los pacientes, la agenda médica o próximas actividades programadas en el centro, e incluso recibir ciertas alertas relevantes que permitan tomar decisiones en base a esta información, o las que proporcionan información de ayuda al diagnóstico clínico.

Para la población que quiere mejorar su salud, prevenir enfermedades o cambiar sus hábitos por otros más saludables y los entrenadores o coatch que les ayudan. Son innumerables las APP de training físico y mental en uso cada día. En breve podremos ver también cómo los médicos prescriben este tipo de aplicaciones para prevenir el deterioro de la salud del cuerpo y la mente, y detectar ciertas patologías en pacientes con riesgo, mediante la recepción de datos clave que hagan saltar las alertas, como por ejemplo las aplicaciones de detección de la depresión en pacientes con episodios anteriores similares.

Por último, el uso de las APP está tan sumamente extendido, que ya posibilitan el reporte de datos por parte de cualquier persona, lo que hace posible extraer información de y sobre la salud de la población, de interés para comunidades, regiones y gobiernos para por ejemplo la gestión de epidemias, campañas y gestión de salud poblacional, etc.

6 puntos clave a tener en cuenta en el desarrollo de APP en salud

Las aplicaciones de salud deben seguir pautas y estándares muy estrictos teniendo en cuenta su ámbito de uso: La salud de las personas.

Algunos puntos clave que deben tomar en cuenta programadores y diseñadores de aplicaciones de salud tanto para profesionales como para pacientes son:

  1. Facilidad de uso, diseñando aplicaciones para un propósito específico que no cubran grandes procesos, de forma que el usuario sea capaz de aprenderlas y cumplir su objetivo de forma rápida y sencilla.

  2. Fiabilidad, utilizando mecanismos que permitan introducir y generar datos precisos, que permitan el seguimiento detallado de los síntomas y constantes del paciente, tanto de forma manual como automática.

  3. Geolocalización, para poder atender al paciente en situaciones de emergencia.

  4. Seguridad de la información, que permita controlar los accesos a los datos del paciente al personal autorizado, debido al carácter estrictamente confidencial y grado de sensibilidad de este tipo de información de salud, según la normativa local.

  5. Interoperabilidad, para garantizar la integración con otros sistemas y la posibilidad de consolidar los datos introducidos por medio de las APP en la Historia clínica del paciente.

  6. Cuadros de mando o dashboard, que permitan un acceso rápido a la toma de decisiones basado en información analítica.

Nadie cuestiona ya las posibilidades de las aplicaciones de salud. El éxito de unas aplicaciones sobre otras radica en la posibilidad de integración con otros sistemas de salud donde todos estos datos recopilados puedan agregarse al resto de información e interpretarse en su conjunto por el personal sanitario especializado, o cada persona de forma individual, obteniendo el valor real de la recogida de esta información a corto, medio y largo plazo.

Ana Isabel Rueda López
Ana Isabel Rueda López
  1. Marcos Vega

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